viernes, 16 de abril de 2010

Microrrelatos

Esta es la historia de un niño que estaba comiendo en el salón de su casa, a sus pies había una gran alfombra con el dibujo de un dragón con una boca enorme.


Se le derramó la comida, fue por un paño para limpiar la alfombra. Cuando el chico se acercó el dragón abrió la boca y lo engulló. A los cinco minutos lo escupió porque sabía a golosinas.