viernes, 20 de marzo de 2009

Teseo y el laberinto de Creta


Minos, que fue rey de Creta, intentó conseguir muchos territorios aparte de su isla, pero lo que más deseaba era tener un hijo. Su mujer se quedó embarazada y cuando nació el niño se dieron cuenta de que tenía cabeza de toro y le llamaron Minotauro. Para no matarlo mandó a construir un laberinto para encerrarlo dentro.
Todos los años Minos obligaba a siete muchachos y siete muchachas de Atenas a que entraran en el laberinto para alimentar al Minotauro.
A Creta un día llegó el joven príncipe de Atenas, llamado Teseo, para ser devorado por el Minotauro. Ariadna, una de las hijas de Minos, al ver a Teseo se enamoró de el. Ella le entregó una espada de oro y un carrete de hilo de seda. A la mañana siguiente Teseo ató un extremo del hilo a la puerta del laberinto y otro a la espada. Fue hasta el Minotauro y lo mató, cuando Teseo salió del laberinto partió con Ariadna hacia Atenas.




Mitos Griegos
Maria Angelidou
Vicens vives, 2008
pp. 47-53

4 comentarios:

cristiAN ORTEGA Y MARTA RUEDA dijo...

esta muy chulo s

Ana dijo...

Espero que hayáis disfrutado con el mito de Teseo y el hilo de Ariadna. ¿Sabéis lo que pasó después con ellos? Es una historia interesante que cuentan otros alumnos en este lugar.
Enhorabuena por el artículo.

Santiago quintero dijo...

Gracias por la informacion me ha servido de mucho =)

Anónimo dijo...

es justo lo que buscaba!!!