lunes, 27 de abril de 2009

El bello y la mujer robot


Erase una vez un hombre que tenia tres hijos. El hombre se iba de viaje al futuro y le quería traer a cada uno de sus hijos un regalo. Él les preguntó qué querían y el primero le dijo que quería una espada electrónica, el segundo un lápiz que escribiera solo y el tercero llamado Miguel no le pidió nada. Cuando el padre iba de camino un sunami lo arrasó todo y mandó al hombre 2.000 años después, al futuro. El hombre, caminando, se encontró un castillo enorme. En ese castillo todo estaba encantado: los cuadros, las lámparas, las ventanas... todo era muy extraño.

El hombre entró con mucho cuidado para no hacer ruido, pero de pronto por detrás se encontró con una enorme robot que encerró al pobre hombre en un calabozo. El tercer hijo, que estaba muy preocupado por su padre, salió a buscarlo y encontró el castillo. El joven entró y dijo:

-¿Hay alguien ahí?

Una voz que susurraba le dijo:

-Chico, aquí abajo, aquí abajo.

El joven se asombró, cuando miró abajo vio a una llave. El chico le dijo que si le podía ayudar y la llave encantada le dijo que sí. El joven le pregunto que si allí había un hombre bajo con bigote y regordete. La llave le dijo que hacía tres días atrás su jefa lo había encerrado en el calabozo del castillo y que ella era la llave que lo abría. La llave llevó al joven al calabozo pero allí estaba la jefa, que era una robot hermosa llamada CD. El joven se enamoró locamente de ella y ella de él. El chico le dijo que si podía soltar a su padre y ella lo soltó inmediatamente. Esa noche el padre y el joven se quedaron a dormir en el castillo. Por la mañana la robot le dijo que se quedaran una semana más, el joven le dijo que si pero ninguno le dacia al otro lo que sentía.

Hasta que un día Miguel le dijo a su padre que, como no le había pedido nada de regalo, que lo que quería era convertirse en robot para así poder casarse con su amada. El padre fue buscando y buscando a un mago , al final lo encontró y convirtió al joven en un robot. Cuando volvió al castillo la robot no lo reconoció. El le dijo que era Miguel, el joven que se llevó una semana en el castillo con su padre. Ella le dio un beso y le dijo que lo amaba, él le dijo lo mismo. Al final se casaron. Los hermanos de Miguel tuvieron cada uno sus regalos. La llave también encontró a su media naranja, era la llave de la antigua casa de Miguel a la que dieron vida.