jueves, 10 de diciembre de 2009

Ágata y su maleta

Una mujer llamada Ágata, era una súper espía y tuvo que colarse en una fiesta de Halloween para desenmascarar a César Cabano, un ladrón que quería secuestrar a una chica llamada Marta. Se vistió y fue a la fiesta, por el camino se encontró con un borrador de un pizarra y lo metió dentro de la maleta. Al llegar, César Cabano se dio cuenta de que ella se había infiltrado en la fiesta, Ágata vio que llevaba una navaja para asustar a la víctima. Ágata llevaba en su mochila algo parecido a una bomba atómica y una metralleta. César Cabano sé salió de la fiesta para plantar cara a Ágata. Ella también se salió y en la calle le dijo:

-Sé tus intenciones, vete y no habrá heridos.

Cabano se abalanzó sobre ella y Ágata sacó la metralleta e hizo varios tiros al aire, para asustar al ladrón. Él le dio una patada y tiró la metralleta al suelo. Se abalanzó sobre ella con la navaja y le cortó un mechón de pelo y Ágata tiró la navaja al suelo y cayó en pintura roja que habían puesto en la puerta como decoración. Ágata metió la metralleta y la navaja en la maleta. César se acercó a ella y le dio un beso.

-Me gustas, he hecho todo esto para encontrarme contigo, sé quién eres, te he estado espiando- dijo él.

Ágata no tenía palabras, pero como César estaba tremendo se quitó el traje (debajo llevaba su traje de espía) y el mechón lo metió él la maleta, para no dejar pistas. Los dos se fueron al parque para conversar, por el camino César tropezó con una cáscara de plátano y la metió en la maleta para no dejar ni una sola pista a otros espías. Miró su maleta y llevaba la metralleta, lo que parecía una bomba atómica, la navaja, la cáscara de plátano, el mechón de pelo, una foto de César y una cámara. Se sentaron en un banco y cuando se fueron se dejaron la maleta .Un chorizo la encontró, la abrió y sacó la cámara, sin querer se hizo una foto del ojo y como la foto salió instantáneamente la metió en la maleta. Vio que también había algo parecido a un bomba atómica, ¡que estaba activada! y salió corriendo. No era un bomba atómica, era una bomba que salía disparada hacía arriba, era para distraer a los ladrones. La maleta salió disparada sin romperse misteriosamente y llegó a Júpiter, donde un ser extraño la encontró. Quería hacer una especie de experimento, escribió una carta diciendo que la maleta era de él . Y que se la mandaran por correo a Júpiter y puso una foto en la que aparecía él. La lanzó con un artilugio a la tierra donde cayó en el probador de una tienda en París, por la noche. Al día siguiente los encargados vieron el agujero que había provocado el estrellamiento de la maleta, y llamaron al seguro de la tienda para que lo arreglara, y yo ese mismo día fui y me la encontré en un probador.